jueves, 23 de septiembre de 2010

Payasos en el rayado

Esta vez los payasos no estaban haciendo malabares con pelotas, fuego, devil stick, diábolos o limones, en los semáforos. Ayer los payasos paraban el tráfico, si, como fiscales de tránsito. Con sus gorros de arlequín, las caras pintadas de blanco, medias de rayas de colores y un entusiasmo, necesario para este tipo de labor. Los artistas guiaban a las personas para que esperaran su turno y no cruzaran entre los carros. ¡Por el rayado señora!, indicaban mientras te daban material informativo y hacían una reverencia, como si nosotros (los transeúntes) estuviésemos pasando por una alfombra roja, pero esta vez color cebra.

Así es como la calle frente al Centro Comercial Palo Verde estaba más ordenada de lo normal, y por supuesto, más colorida. Ya las personas no tenían que ver al fiscal de tránsito común y silvestre enviando mensajitos por su celular y hablando con sus compañeros.

Este Proyecto forma parte de la campaña Para, Mira y Cruza la cual pretende crear conciencia ciudadana sobre la importancia de respetar las normas de tránsito, para resguardar la integridad física y la seguridad de las personas. El material informativo repartido por los payasos, zanqueros y mimos, les recuerda a los peatones y conductores como deben circular en las calles.

El objetivo es que logremos tener una cultura de respeto a la normativa en materia vial. Más y mejor.

lunes, 21 de junio de 2010

Hora 0

Desde el balcón del apartamento se puede observar una gran hilera de carros estacionados en la avenida.
En la acera los estudiantes hacen el respectivo chalequeo al acompañero del día.
Señoras con bolsas de mercado, muchachas con ropa de gimnasio; y la hilera de carros inmóvil.
—Está trancado—grita un chofer.
Yo empiezo mi recorrido a pie, ya en la mitad de la cola. A medida que avanzo los carros cambian de posición, ya no estan uno tras otro sino que forman un gran embudo. Dificilmente un transeunte puede pasar entre ellos. Todos los carros dicen "hora 0".
En el gran garage también hay decenas de motos. En la pequeña cera frente al Centro Comercial Palo Verde muchas personas comentan lo sucedido, no se puede escuchar nada porque sólo murmuran. En la isla de concreto, frente al metro,muchos polícias custodian el lugar. Uno habla por radio. Otro bucea a una mujer. De pronto emerge de entre los carros un camarógrafo.
—Mami, ¿necesitas un taxi?—me dice un motorizado.
—No, gracias.¿Qué pasó? Por qué está trancado?—pregunto.
—Es que mataron a un taxista de la línea Palo Verde—afirma mientras se arregla el casco.
—¿Cuándo?
—Antier. Y también se robaron un carro de la línea de "Los rapiditos".
En ese instante regreso la mirada al camarógrafo, observo al policía, a los carros que dicen "hora 0", a las personas que siguen caminando y ni siquiera voltean...
—Al menos así, trancando todo, llaman un poco la atención—le digo al motorizado.
—Así es— sonríe.

Un muerto más, un robo más, ¿será que lo contabilizan en las estadísticas? y si es así, ¿cuándo las personas dejarán de ser números?
Ya tengo que tomar el metro. Voy tarde al trabajo.

jueves, 17 de junio de 2010

Bailando a un muerto

Varios hombres llevan en sus hombros el ataúd.
Van de atrás hacia adelante y viceversa, al son de un ritmo que todos conocen pero que ninguno ha escuchado.
Adelante una mujer que sostiene una corona de flores guía el movimiento.
Mientras tanto otros rocían ron y aguardiente sobre el sarcófago de madera, también se toman un trago.
Más de uno está ebrio, tal vez para sedar el dolor, tal vez para resistir el desvelo de la noche anterior. El resto lleva flores en una mano y una cerveza en la otra. Al lado una mujer lleva un cigarro a su boca y exhala con los ojos fijos en la escena, el hombre que la acompaña llora desconsolado y la rodea con sus brazos.
Todo sucede en la parada del sector Vuelta del Águila, ubicado en Filas de Mariches, donde dos autobuses esperan a los asistentes de esta ceremonia mortuoria.
En la carretera varios detienen el tráfico, hay que seguir bailando al muerto. Nadie protesta, “porque es una manera de despedirlo
de este mundo”. Tres policías observan atentos y se comunican por radio. Es casi el mediodía y varios estudiantes ya salieron de las escuelas, esperan el autobús que tardará un poco más por la cola que se ha formado.
Es lunes y probablemente esta es una
de las cientos de víctimas que mueren el fin de semana en toda Venezuela. “Si fuese malandro, habría disparos, si fuese motorizado habría motos”. No hay disparos, ni motorizados, tampoco importa mucho, ya que todos se encuentran dentro del círculo de violencia que día a día extermina a más ciudadanos. Las gotas de ron y aguardiente se deslizan en el ataúd. El sol intenso hace que algunos saquen sus paraguas. Aun falta camino por recorrer. Es otro lunes bailando a un muerto.

Campo de desplazados en Haití

Cuando cae el sol decenas de cometas se pierden en las nubes. También miles de carpas se inundan con el barro, la basura y la inoperancia de un gobierno que no responde a las necesidades de su pueblo. Ya está oscuro y no pueden dormir porque tienen hambre y miedo.

Fotografía: Minerva Vitti

miércoles, 26 de mayo de 2010

De cómo fue mi primer día en Haití

30 de marzo de 2010

Mi primer día en Haití empezó a las 6:30am. Dormí muy bien en la que será mi casa por una semana: una carpa y una colchoneta.

Lo primero que tomé fue un café. El agua sabe distinta, es más dulce.

Pequeño ( )

La noche anterior fue luna llena, el cielo estaba completamente despejado. Ni un mosquito!!!

Más de una docena de carpas conforman el vecindario. Portugueses, puertorriqueños, españoles, estadounidenses y una venezolana (YO J)

El suelo es grama y los alrededores están bordeados por una cerca (del otro lado las carpas de las monjas ) y del otro el noviciado. No tenemos agua directa porque el terremoto destruyó el tanque. Toca cargar tobos, nada complicado.

Cierro ( )

Continuamos… Tomé el desayuno y en la mañana asistí a una reunión en una de las bases de la Minustah. La liderizaba la OIM. En la lista de contactos eran decenas de organizaciones. Todas están en Haití. Conversaron sobre el reasentamiento de las personas, sobre todo por el tema de las lluvias… Algunos propietarios de los terrenos donde están ubicados los campamentos quieren que las personas se marchen.

No entendí muchas cosas porque toda la reunión fue en inglés. Cuando regrese a Caracas tomaré un curso de inglés y otro de francés o portugués.

Al salir de la reunión, que fue en una carpa gigante con aire acondicionado, luz, cubículos, recepción, cuadros y hasta plantas (muchos puntos supensivos……….), el olor a putrefacción era terrible. El estacionamiento estaba lleno de camiones de la Minustah.

La tarde fue gris…

A las tres salimos a ver cómo habían quedado las estructuras más importantes de la ciudad luego del terremoto. Lo primero que nos encontramos fue un mercado que realizó Chávez (Todos me preguntan por Chávez, también acá es muy famoso), lo curioso de este mercado es que los vendedores no están dentro sino que siguen vendiendo fuera. En la entrada hay una bandera de Venezuela pintada en un arco. Hay vendedores de ropa vieja, de carbón, madera, zapatos, comida. A pocas cuadras está la embajada de Venezuela.

Llegamos a la catedral (o lo que quedó de la catedral: la fachada) al lado, en su despacho, murió el arzobispo, los protestantes dicen que fue un castigo divino.

Al frente una misa. Mujeres con grandes sombreros cantan en creol… Algunas están sentadas en un muro, otros en el suelo. Hay dos fotógrafos que se meten entre la gente, captan rostros, sinceramente sobran, y un camarógrafo… Yo estaba tomando fotos pero de pronto me sentí terrible y me dieron unas ganas inmensas de llorar, guardé la cámara y simplemente observé cómo cantaban, comulgaban, o simplemente miraban… De verdad no pensé que me iba a poner así, ni siquiera he visitado los campamentos…

Recuerdo que cuando regresábamos de la reunión vi a un hombre desnudo bañándose en la calle, me dijeron que era un enfermo mental, me impresionó mucho, pero luego, en la tarde, vi a una mujer desnuda bañándose… no me dijeron que era enferma, quizás esto no viene al caso pero es algo que vi y me impresionó mucho.

Seguimos viendo las estructuras destruidas… siempre que nos bajábamos del carro los niños se abalanzaban pidiendo algo de dinero… Pregunté cómo se decía: Dame dinero en creol y ahora se los diré cada vez que me pidan, veremos si los desconcierto o me escupen… Una imagen que me hizo tomar la cámara nuevamente fue la de los niños jugando con unas cometas… pensé que sería interesante hacer una serie de fotos que se llame “DESCONEXIóN o como el juego me lleva a otra dimensión” vi muchos chicos jugando baloncesto, futbol, me la pensaré.

Este recorrido lo hicimos con Peggy (periodista), Robinson (promotor social) y el padre Ramiro a quién en poco tiempo empiezo a admirar. Me gusta la manera en que dice las cosas, transparentes… además tiene bastantes vicios y eso me parece muy cómico, es claro en sus ideas y no cree mucho en las ong, ya me explicó por qué, pero digamos que todavía estoy en mi nube utópica, de la cual me enorgullezco, de la cual muchas veces tengo que bajarme, de la cual nace un poco de la pasión que siento por todo esto.

Las calles de Haití son muy transitadas, hay demasiado desorden y la gente grita y hasta baila… Dejamos a Robinson, dejamos al padre. Y Peggy, Sergi y yo seguimos hasta la casa. Trabajar en la compu, rezar para que viniera el internet, cena, reunión con Lazard, baño, y ahora escribiendo en la oscuridad de cómo fue mi primer día en Haití. Escuchando las gotas de lluvia que refrescan el ambiente, los grillos, el radio de mi vecino portugués, estadounidense, haitiano o español, los murmullos en creol (creo que ya lo sé distinguir del francés) cruzando los dedos para que no se acabe la batería de la miniLAC… Escribiendo. Esperando que mañana no me den ganas de llorar en el campamento, que Dios me ilumine para decir la palabra, realizar el gesto preciso, o simplemente escuchar, practicar mi silencio, ese que el año pasado hacía en EE.EE y que ahora lo hago por la barrera del idioma… Aunque tengo una misión, enseñarle español a Peggy.. LA GENTE ACÁ ES AMABLE Y ME HABLA EN MI IDIOMA. IGUAL YA HICE mi lista de palabras en creol, no la escribiré acá porque es muy cómica: “quiero ir al baño”… ya me duele el cuello y la batería se acaba. Ojalá mañana no lloré de nuevo, ojalá no me sienta con la cabeza gigante de tanto buscar una explicación a este sufrimiento que viven estas personas… ya escampó.

Epílogo precoz…

Ayer confirmé nuevamente que un vaso de agua en el momento indicado puede valer oro. Que la ducha de una cuveta en la noche es el mejor premio. Que amo que me respondan los buenos días en castellano, que extraño mi país, que una buena conversación no la hacen la cantidad de palabras sino el esfuerzo por comprender la otra lengua. Que muchos aman a Chávez. Que probablemente cuando llegue a casa duerma en carpa. Que los mosquitos pueden hacer una tregua. Que no es bueno colocar la mano en la puerta de un carro cuando otro la va a cerrar. Que uno puede llorar en silencio. Que tengo muchas cosas por aprender. Que estoy aquí para ver cómo mucha gente resucita…

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Julie & Julia


Hoy tuve la dicha de ver esta película y no puedo más que admirar las actuación de Meryl Streep, tan brillante y seductora como en la mayoría de sus trabajos. Amy Adams no se queda atrás y amé a su esposo.
Sinceramente durante y luego de la película lo que provoca es aprender a cocinar... digo, comer. Y no sólo degustar los deliciosos platos que se muestran... Uno quiere comerse el mundo porque es simplemente motivadora.
De verdad que la recomiendo muchísimo, no se la pueden perder.
Larga vida para las langostas y ¡buen provecho!