Cuando andamos debemos tener los sentidos
despiertos. Por eso cuando en este viaje ya habíamos coincidido con tres
hombres llamados Antonio, en situaciones y lugares distintos, pensé en
investigar sobre este nombre. Lo primero que encontré es que Antonio viene de
Antonius (en latín), que era interpretado como “aquel que se enfrenta a sus
adversarios” o es “valiente”. Y como estábamos de misión también pensé en San
Antonio de Padua, que resulta ser el patrón de mujeres estériles, pobres,
viajeros, albañiles, panaderos y papeleros. A él se le invoca por los objetos
perdidos y para pedir un buen esposo/a. De este santo me llamó la atención que conoció
a San Francisco (Francisco, como el señor que nos regaló los bastones en el
Camino de Santiago). Capaz estoy delirando pero bueno aquí los Antonio que
conocí en este andar.