Los
cumpleaños los hacen tu familia, tus amigos, los amigos de tus amigos, tus
novios. Toda la gente que ese día especial se esfuerza para hacerte sentir
amada, porque ellos agradecen tu vida a Dios con cada uno de sus gestos. El 29
de agosto fue mi cumpleaños y este día estuvo lleno de cosas increíbles.
Vamos, venimos, damos, recibimos, estamos y huimos. Contar historias es el principal objetivo de este blog. La finalidad: Estar. [Rostros, crónicas de viaje, poesía]
domingo, 31 de agosto de 2014
viernes, 22 de agosto de 2014
Mérida: montaña y espiritualidad (I)
Desde hace rato la montaña me está
llamando. Y luego de estar nueve días en Mérida haciendo Ejercicios Espirituales,
trekking, trotando y conociendo a un par de abuelos que me robaron el aliento
estoy convencida que Dios se manifiesta privilegiadamente en las montañas y en
su gente. La ruta mágica hasta la Laguna La Coromoto, a 3000 metros sobre el nivel
del mar (msnm), en el Parque Nacional
Sierra Nevada, fue solo el inicio de esta aventura en la ciudad de Mérida, ubicada
en la parte media de la región andina venezolana, entre las sierras de La
Culata y Nevada. Una ciudad donde montaña y espiritualidad se entrelazan a
diario. Aquí la primera parte de esta historia
Salimos de Caracas hacia Mérida el domingo a las 7pm y caí como piedra en
el autobús. Abrí los ojos como a las 7am
y seguíamos rodando. Menos mal que mi compañero Carlos Murga no tiene el sueño
tan pesado y se encargó de vigilar durante el trayecto. Tráfico y algún otro
inconveniente del que no caí en cuenta por mi estado somnoliento nos dejaron en
Mérida a la 1pm. Dieciocho horas de viaje, diecisiete durmiendo y mis rodillas tullidas por el frío y la suspensión
de la “cómoda” poltrona, un invento que no es del todo bueno para las bajitas
como yo.
Mientras esperábamos nuestras maletas me encontré con una vieja amiga
Lucía y su esposo Rafael, Sara y el padre Miguel Centeno, quien nos guiaría en
esta experiencia de Ejercicios Espirituales (EE) bajo la metodología de San
Ignacio de Loyola, en San Javier del Valle, Mérida. Cinco días de silencio y de reencuentro con
aquello que nos conecta con lo más esencial, nuestro Principio y Fundamento, el
sentido de nuestra existencia humana con una perspectiva cristiana. ¿Qué quiere
Dios de nosotros en la tierra? ¿Cómo nuestro proyecto de vida puede hacernos
más hermanos?
Carlos y yo almorzamos una deliciosa trucha con champiñones y unos
batidos de mora y parchita en el Mercado Principal, y al rato nuestro compañero
del Centro Gumilla Mérida, Carlos Krish, nos pasó buscando para llevarnos hasta
el pueblo de Tabay, a unos 12 km de la ciudad de Mérida, donde pernotaríamos hasta el martes en la
noche, día en que comenzaríamos los EE.
Esa tarde-noche del lunes compartimos con unos amigos de Carlos Murga, la
mayoría de ellos cultores. Muchos de ellos vivían en Caracas pero la hostilidad
de esta ciudad así como la enorme dificultad de conseguir una vivienda los movió
a Mérida. Ahora lucen tranquilos y conectados con lo que hacen. También conocí
a un niño hermoso llamado Imoy (nombre wayuu) y comimos una pizza exquisita del
Restaurant Valentina, más el vinito de mora que compramos en una mercería
cercana.
El lugar que nos prestó nuestro compañero era acogedor y todos los
detalles dan cuenta que aquí vive la mamá de Krish. Crucigramas en alemán,
rompecabezas por armar y armados enmarcados en cuadros. Pasatiempos valiosos
para la mente y el espíritu. Y en la puerta un almanaque con mi mes, agosto, y
mi animal favorito, una tortuga verde enorme. Más que perfecto. Esa noche dormimos
escuchando música folklórica alemana. Otro descubrimiento.
jueves, 21 de agosto de 2014
Wish List 2014-2015: Para mis 28
Desde el primer momento que vi que había personas que hacían lista de deseos para sus cumpleaños quedé prendada. Confieso que siempre me dio temor hacerla, solo esperaba ir cumpliendo mis deseos cada año, pero me di cuenta que entre tanto corre-corre y rutina se corre el riesgo de olvidarse de lo realmente esencial, esas cosas que te activan y te llenan de energías. Muchas veces pueden ser paseos, personas y otras tantas materiales. ¿Se corre el riesgo de caer en la banalidad? Si. Pero lo importante es que tu felicidad tampoco dependa de eso, simplemente llamemoslos incentivos. Y aquí para la justificación. Porque este año será el año y acá va mi lista de deseos para mis 28... Confieso que me da temor este número y por eso me toca hacerlo fabuloso. Algunas cosas ya las he empezado porque un año no es suficiente y creo que muchas tienen que ver con una montaña que últimamente me quita el sueño.
1.1.1 Un día en los Jardines Ecológicos Topotepuy, aquí mismito en el Cerro El Volcán, en Caracas.
1. Una foto en La Cruz del Ávila encendida.
2. Ver el Autana.
3. Lanzarme en parapente.
4. Regresar a Querepare y que Roque me cante una canción.
5. Contar mis kilómetros con un reloj Gramier.
6. Un viaje de expedición al Roraima.
7. Caminarme todas las rutas del Ávila.
8. Un fin de semana haciendo rafting en Barinas.
9. Un picnic+cannoping en el Parque Los Venados.
10. Ver un atardecer en los Fortines del Ávila.
11. Conocer la cabina fantasma.
12. Un paseo por la Hacienda Santa Teresa.
13.Un postgrado en otro país.
14.Un set de maquillaje Clinique.
15. Un perfume diferente.
16.Una bata de paño super gruesa para salir de la ducha.
17. Ir Canaima y visitar el Salto Ángel.
18. Un full day en Los Roques.
19. Hacer mis 10 km en menos de una hora (45 min sería la gloria).
20. Un chaqueta de jean (la mía la perdí en la lavandería).
21. Unas botas de trekking cómodas y bonitas.
22. Una chaqueta fleeze.
23. Escribir más y mejores crónicas de viaje y de personas anónimas.
24. Un año pago de Pole Dance o telas.
25. Actuar en una obra teatro (nuevamente).
26. Salir en un comercial de TV (este es mi lado oscuro).
27. Una sesión de fotos hecha por mi amigo Adrián.
28. Unos zapatos deportivos especiales para correr.
29. Un desayuno en la cama.
30. Un pasaje ida y vuelta para visitar a mis amigos de Romero House, Costi y a mi tía Pascualina en Canadá.
31. Un viaje a Vancouver con mi amiga Alexandra y Kathe (la experiencia de Montreal fue maravillosa).
32. Ir a ver un show de Cirque Du Soleil.
32. Una escapadita a la playa.
33. Otro ramo de flores sorpresa (u otra sorpresa que me robe el aliento).
34. Un grupo para practicar mi inglés (seguir preparándome para el famoso Toffel)
35. Una camisa dry fit para correr fresquita.
36. Una mochila de cuero vintage (de esa que usan los periodistas en las películas).
37. Tomarme la famosa chicha de El Hatillo.
38. Conocer bien el Casco histórico de Petare.
39. Un vestido amarillo.
40. Subir al Pico Bolívar.
Gracias Dios por este año más de vida que viene y permite que viva cada día con su propio afán, porque sé que tienes grandes cosas para mí y que no hay prueba que me coloques que no pueda superar y me haga feliz.
1.1.1 Un día en los Jardines Ecológicos Topotepuy, aquí mismito en el Cerro El Volcán, en Caracas.
1. Una foto en La Cruz del Ávila encendida.
2. Ver el Autana.
3. Lanzarme en parapente.
4. Regresar a Querepare y que Roque me cante una canción.
5. Contar mis kilómetros con un reloj Gramier.
6. Un viaje de expedición al Roraima.
7. Caminarme todas las rutas del Ávila.
8. Un fin de semana haciendo rafting en Barinas.
9. Un picnic+cannoping en el Parque Los Venados.
10. Ver un atardecer en los Fortines del Ávila.
11. Conocer la cabina fantasma.
12. Un paseo por la Hacienda Santa Teresa.
13.Un postgrado en otro país.
14.Un set de maquillaje Clinique.
15. Un perfume diferente.
16.Una bata de paño super gruesa para salir de la ducha.
17. Ir Canaima y visitar el Salto Ángel.
18. Un full day en Los Roques.
19. Hacer mis 10 km en menos de una hora (45 min sería la gloria).
20. Un chaqueta de jean (la mía la perdí en la lavandería).
21. Unas botas de trekking cómodas y bonitas.
22. Una chaqueta fleeze.
23. Escribir más y mejores crónicas de viaje y de personas anónimas.
24. Un año pago de Pole Dance o telas.
25. Actuar en una obra teatro (nuevamente).
26. Salir en un comercial de TV (este es mi lado oscuro).
27. Una sesión de fotos hecha por mi amigo Adrián.
28. Unos zapatos deportivos especiales para correr.
29. Un desayuno en la cama.
30. Un pasaje ida y vuelta para visitar a mis amigos de Romero House, Costi y a mi tía Pascualina en Canadá.
31. Un viaje a Vancouver con mi amiga Alexandra y Kathe (la experiencia de Montreal fue maravillosa).
32. Ir a ver un show de Cirque Du Soleil.
32. Una escapadita a la playa.
33. Otro ramo de flores sorpresa (u otra sorpresa que me robe el aliento).
34. Un grupo para practicar mi inglés (seguir preparándome para el famoso Toffel)
35. Una camisa dry fit para correr fresquita.
36. Una mochila de cuero vintage (de esa que usan los periodistas en las películas).
37. Tomarme la famosa chicha de El Hatillo.
38. Conocer bien el Casco histórico de Petare.
39. Un vestido amarillo.
40. Subir al Pico Bolívar.
Gracias Dios por este año más de vida que viene y permite que viva cada día con su propio afán, porque sé que tienes grandes cosas para mí y que no hay prueba que me coloques que no pueda superar y me haga feliz.
jueves, 31 de julio de 2014
Ruta #6: Paseo El Calvario: El ego de dos presidentes
La primera vez que subí las escaleras del Paseo El
Calvario fue en enero de este año. Luisanna y yo estábamos mostrándole Caracas
a Estefano, que había llegado de Italia unas semanas atrás. Ese recorrido fue
exploratorio y con muy escasa documentación. También fue arriesgado porque
desconocíamos el estado actual del lugar. Eventualmente sacábamos el celular
para tomar fotos. Recorrimos el Paseo de forma desordenada y recuerdo que
prometimos volver para hacerlo bien.
Así que el sábado 19 de julio decidí cumplir con mi
promesa pero con la guiatura de Debys López, de la Fundación Historia
Ecoturismo Ambiente (Fundhea), a través de la ruta que ellos han llamado Paseo
El Calvario: El ego de dos presidentes. Y también me traje a mi amiga
Lorena.
Mi primera sorpresa fue que no subimos por las
escaleras sino que las bordeamos y continuamos caminando a mano derecha. Y
cuando llegamos, ahí estaba, bello, el Arco de la Federación y un tranvía que
abordaríamos para subir al Calvario. Eran como las 2:30pm…
El recorrido en este vehículo fue solo un paneo de las
locaciones que más adelante caminaríamos, acompañados por las anécdotas y la
historia que flota más arriba de las imponentes escaleras blancas que solemos
ver desde la carretera.
martes, 22 de julio de 2014
Tomándome unas birras con un mototaxista
Estábamos tomando en unos chinos, típico lugar para jóvenes sin tanta plata y cueva de gente con muchas historias para contar.
Yo estaba de espalda a la puerta que daba hacia la entrada así que solo sentí cuando alguien se me acercó por detrás y me dijo: "Quédate quieta que me llevo tu cartera". Voltee y lo primero que pensé en decirle fue que se la llevara pero que me dejara mi grabadora.
Inmediatamente uno de los chamos que estaba sentado con nosotros lo saludó.
Respiré.
—Epale chamo, te estaba viendo desde que entraste. Siéntate y tómate una con nosotros.
Odiel se sentó.
Yo estaba de espalda a la puerta que daba hacia la entrada así que solo sentí cuando alguien se me acercó por detrás y me dijo: "Quédate quieta que me llevo tu cartera". Voltee y lo primero que pensé en decirle fue que se la llevara pero que me dejara mi grabadora.
Inmediatamente uno de los chamos que estaba sentado con nosotros lo saludó.
Respiré.
—Epale chamo, te estaba viendo desde que entraste. Siéntate y tómate una con nosotros.
Odiel se sentó.
Ruta #5: Mausoleo del doctor Knoche
Para algunos el doctor José Gregorio
Hernández de La Guaira y para otros un médico loco que embalsamaba cuerpos. La atmósfera
que rodea la historia del doctor Gottfried Knoche está cargada de muchas anécdotas,
algunos mitos y unas cuantas controversias.
Este médico alemán nació en 1813, llegó
a Venezuela después de 1842 y murió en 1901. Construyó su hacienda Buena Vista en
medio del Ávila. Y se dice que quien tiene la fórmula que el utilizaba para
embalsamar a sus muertos es la familia encargada de preservar a los Papas.
Fue un científico avanzado en una sociedad
atrasada, donde todo lo que no se conocía era tildado de brujería. Y este par
de amigas estaban dispuestas a descubrir algunas de las interrogantes que giran
en torno a este hombre y su vida.
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