viernes, 7 de octubre de 2016

Reencontrarnos con la Laguna La Coromoto




Reencontrarnos con la Laguna La Coromoto es reencontrarnos con un origen perpetuo, con un espacio detenido en el tiempo que aún así se transforma con cada onda de agua que moviliza el viento. Rodeada de muros boscosos que delimitan el aquí y el ahora.

Sentir la brisa gélida y la llovizna en nuestros cuerpos es volver a nacer, renovar el recuerdo de aquella vez, potenciar la conexión.

Mirar las aves sobrevolar la niebla es saber que aún con la sombra podemos lanzarnos a la aventura de volver a confiar, porque todo se resume en una palabra: sincronicidad.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Ruta #20: Sistema Teleférico de Mérida-Venezuela Mukumbarí




El domingo 4 de septiembre tuvimos la oportunidad de subirnos en el teleférico más alto, largo, moderno y seguro del mundo, el Sistema Teleférico de Mérida-Venezuela Mukumbarí, que en idioma indígena significa "lugar donde se posa el sol". Una experiencia de altura que pudimos vivir gracias a la invitación de unos compañeros de La Azulita, ya que aún no está abierto al público

sábado, 1 de octubre de 2016

Mis 30 entre las montañas


La ruta para celebrar mis 30 fue una travesía bendecida por Dios. Ese 29 de agosto transcurrió en una caminata de casi nueve horas (ida y vuelta) hacia la laguna más grande de los Andes venezolanos, la laguna de Santo Cristo, ubicada en el Parque Nacional Sierra Nevada, Mérida. Para acceder a este lugar llegamos hasta Gavidia (3350 msnm) y seguimos hasta el Alto de Santo Cristo (4200 msnm), en un recorrido de arbustos y frailejones. Las personas que conocimos hicieron más mágica esta fecha, sin duda un día para agradecer el don de la vida

jueves, 15 de septiembre de 2016

Conversaciones de vagón: Minería en Venezuela


—En youtube hay bastantes videos sobre eso, así no tienes que leer tanto— me dice un hombre moreno de unos treinta y tantos años, que está sentado a mi lado. Lleva una gorra con unos lentes encima, jean, y camisa de color claro.
—Lo que pasa es que en este libro tengo más datos de los que puedo encontrar en youtube.
 (Pequeño silencio)
—¿Pero usted qué sabe del tema, me puede contar?- le pregunto.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Ruta #19: El huerto orgánico de Liborio


Un pino muy particular llama la atención de Haidy. Es el podocarpus oleifolius, un pino endémico de la zona de Los Andes. Sus hojas, más grandes que las del pino normal, se muestran anchas y abundantes. Es un árbol pequeño. Al final del corto sendero de tierra aparece una piedra montada sobre una tubería de concreto. Si nos quedamos detenidos ante esta especie de monumento y le ponemos un poco de imaginación aparecerá la silueta de una madre que sostiene en brazos a su hijo, una mujer indígena tallada de piedra, un tributo al origen, que fue hallado debajo de la tierra.

Abajo, entre los cultivos está Liborio agachado, cortando unas lechugas para una familia que vino a comprar. Una nube de mariposas blancas se mueve zigzagueante sobre toda la siembra. Pareciera que danzaran al son del viento, primero juntas, luego dispersas, como cientos de luces que se difunden por el espacio. Liborio levanta la mirada y saluda a Haidy y a Ludo, que ya han venido antes: "Den un paseito mientras me desocupo y los atiendo", dice el hombre mientras se voltea y ahora, frente a la mata de cambur, comienza a cortar un racimo con una especie de cuchilla que el mismo hizo . Termina su faena, la de este preciso instante, y se acerca a nosotros: "Ahora si, mucho gusto", saluda extendiendo la mano llena de tierra y en el acto Carlos Ignacio y yo nos presentamos.

jueves, 28 de julio de 2016

Conversaciones de vagón: Bombita

—Si no tuviera metas ya me hubiese amarrado unas bombas y me los hubiese llevado a toditos— dice un joven en el vagón del metro y varios de los usuarios sueltan una carcajada— Ya la barba la tengo. Este gobierno es lo único que he visto en mis 24 años. Una casa y un carro es algo normal que la gente debería tener. Hay chamos que tienen mi edad y ya tienen cuatro o cinco muchachitos. ¿Qué pueden hacer? Salir a robar. Por eso hay tantos malandros. Es por necesidad, porque la plata no te da.

El muchacho termina su monólogo y se baja en una de las estaciones.

—Ahorita la gente dice lo que siente en cualquier lado. Es lo único que queda— murmura una señora.