Nunca me han gustado
los parques de diversiones. Las atracciones me parecen máquinas de torturas y
simplemente les tengo pavor. Me he montado, si, solo por masoquista. A otra
cosa que siempre le he tenido pánico es a las máquinas de resonancia magnética.
Sobre todo por la claustrofobia que pueden generar. No en vano a más de uno lo
tienen que sedar para meterlo en esa especie de túnel del tiempo. Bien, a
principios de mes me tocó a mí y lo primero que pregunté fue si me meterían
completa. Afortunadamente quedé libre de los hombros para arriba. Pero eso solo
me calmó unos segundos, porque cuando aquella cosa comenzó a hacer esos ruidos
galácticos toda la tensión se acumuló en mis manos que sujetaban un dispositivo
que debía presionar si me sucedía algo. Definitivamente tampoco podría ir a la
Luna. No entiendo cómo te dicen que no te muevas si el cuarto es un congelador.
Fueron ocho minutos en los que solo pensaba en dos palabras que alguien unió
para mí: desgarre, meniscos. Transcurrieron algunos días y los resultados de la
resonancia indicaron otro diagnóstico y aprendí dos palabras más: condromalacia
patelar.
Vamos, venimos, damos, recibimos, estamos y huimos. Contar historias es el principal objetivo de este blog. La finalidad: Estar. [Rostros, crónicas de viaje, poesía]
miércoles, 23 de septiembre de 2015
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Mis 29 con el Mar Caribe
Una carretera zigzagueante nos trajo hasta a ti.
Pensaba en todas las veces en que había preferido los senderos de tierra, los
verdes de selva nublada, los azules con brochazos naranjas y las nubes
atrevidas tapando cuanto pico quería fotografiar. Hoy, en cambio, una fuerza
magnética me hacía salir de mi montaña para lanzarme en tus brazos. Pude
hacerlo a medias, porque cientos de verdes me llevaron hasta a usted Mar Caribe
y recibí estos 29, soleados, arenosos y con sabor a pescado y tostones. Lo hice
porque quería sumergir mi espíritu así fuese unos minutos en sus sales, porque
quería que la brisa, siempre indiscreta, me susurrara sus secretos al oído,
porque quería que mis pies se hundieran en su arena tibia y mi rodilla
descansara. Y disculpe mi atrevimiento señor Mar Caribe, es que también vine porque
me dijeron que #ElCaribeTeLoDa, y yo quería pedirle una cosa. Ya usted sabe que
lo mío son los cerros y el monte, pero también sabe que tiene un efecto en mí
que no logro descifrar. Y bueno me entusiasmé enormemente porque resulta que no
conocía este rinconcito de su mar.
jueves, 27 de agosto de 2015
Wish List 2015-2016: Para mis 29
Si reviso mi Wish List 2014-2015:Para mis 28 resulta ser que algunos de mis deseos se cumplieron y en otros me excedí porque actualmente necesitaría más de los bolívares que pensé en aquel momento para hacerlos realidad. Si profundizo más me doy cuenta que buena parte de los destinos que no pude visitar fueron sustituidos por los paisajes y personas que Dios tenía dispuestos para mí. Aún quedan cumbres por escalar y, aunque algunas sean más inclinadas que otras, a dos días de mi cumple solo puedo depurar mi lista de deseos: tachar los que ya cumplí, cumplir los que me quedan, y sustituir algunos de los ya escritos porque definitivamente en un año todos cambiamos. Solo quiero mantener la misma petición: Gracias Dios por este año más de vida que viene y permite que viva cada día con su propio afán, porque sé que tienes grandes cosas para mí y que no hay prueba que me coloques que no pueda superar y me haga feliz.
martes, 9 de junio de 2015
Juan Lugo: el maestro del coco
El
señor Juan tiene las manos negras de tanto pelar coco. “Cuando es verde mancha
más”. También tiene callos y heridas ya cicatrizadas. Cuenta que con la pulla,
una especie de lanza de metal utilizada para pelar este fruto, han ocurrido
accidentes. “Una vez uno se fue hacia adelante y se clavó la lanza en el
estómago”.
Ramona García y sus arepas de maíz pelado
El
día en que Ramona García estaba moliendo maíz sintió algo raro en el pecho.
Mientras amasaba la mezcla con la que todos los días hacía sus arepas de maíz
pelado la masa se puso agría y comenzaron a salirle grumos. Ramona no entendía
qué estaba pasando. Minutos después
alguien vendría a avisarle que su esposo había sufrido un accidente de tránsito
y que lo habían trasladado al hospital.
“Una visión que se les apareció”, algo muy recurrente en la carretera
principal de Boca de Tocuyo, a la altura de la caramelera.
Boca de Tocuyo: entre visiones y costumbres
Cuando
le comenté a mi papá que iría a hacer un reportaje a Boca de Tocuyo, un pueblo del estado Falcón, que según me habían
comentado cultivaba principalmente coco, una sonrisa se dibujó en su cara y
soltó la frase: “Hija, el coco es una fruta noble”.
Profundicé en esta afirmación y encontré que lo que decía mi padre era totalmente cierto. El coco es una fruta noble porque de ella se utiliza absolutamente todo: su pulpa se puede consumir cruda, entera o rallada; su agua es deliciosa; de la copra puede extraerse el aceite de coco; la concha se utiliza como envase para los helados o para hacer carbón; e incluso los pelitos de la cáscara pueden servir de relleno para las almohadas.
Aquel agosto de 2014 partí para Boca de Tocuyo con los muchachos del Movimiento Juvenil Huellas; y la reflexión de mi padre me acompañó durante todo el camino, pensé que si el coco era una fruta noble también la gente que me encontraría allá debía serlo.
En este espacio les iré presentando los Rostros de Boca de Tocuyo, gente hermosa que nos abrió las puertas de sus casas. Conozcan sus historias. #RostrosBocadeTocuyo
Profundicé en esta afirmación y encontré que lo que decía mi padre era totalmente cierto. El coco es una fruta noble porque de ella se utiliza absolutamente todo: su pulpa se puede consumir cruda, entera o rallada; su agua es deliciosa; de la copra puede extraerse el aceite de coco; la concha se utiliza como envase para los helados o para hacer carbón; e incluso los pelitos de la cáscara pueden servir de relleno para las almohadas.
Aquel agosto de 2014 partí para Boca de Tocuyo con los muchachos del Movimiento Juvenil Huellas; y la reflexión de mi padre me acompañó durante todo el camino, pensé que si el coco era una fruta noble también la gente que me encontraría allá debía serlo.
En este espacio les iré presentando los Rostros de Boca de Tocuyo, gente hermosa que nos abrió las puertas de sus casas. Conozcan sus historias. #RostrosBocadeTocuyo
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