viernes, 13 de noviembre de 2015

Conversaciones de vagón: “Vamos a hacerle un entierro Pakistán”


Chacaíto.
“Aló… Bien marica… Mal… Anoche escogimos la urna. No le compramos de las que se abren así [hace un gesto como para abrir una puerta], sino una que se desliza tipo slider [sonríe y levanta más la voz], nos salió en 90 millones. Si… Le vamos a comprar como 30 coronas… Vamos a hacerle un entierro Pakistán. Sabes que a él le gustaba todo Pakistán… A él le gustaba la rumba. Todos los riales que tenía prácticamente se los vamos a gastar en el entierro”.
Plaza Venezuela.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ocema y el canto yukpa




Adriana y sus morochas nos habían preparado algo. Todos nos sentamos a esperarlas. De pronto salieron de su casa vestidas con trajes típicos cantando en yukpa y pese a que no entendía nada aquellos sonidos me transmitían una profunda tristeza, porque nos estábamos despidiendo de Ipika, una comunidad en la parte alta de la Sierra de Perijá en el estado Zulia, a la que habíamos llegado desde la misión Los Ángeles del Tukuko tras cuatro horas de caminata. Grabé solo unos segundos y no pude más, apagué la cámara y me senté al frente solo a mirar. Una de las niñas se acercó con una danza leve hasta Eumary y le colocó el collar que durante el canto traía puesto. Luego la otra morocha se puso al frente de mí, se agachó y me puso su collar. Me sentí elegida y no pude contener las ganas de llorar. Ellas nos cantaron el mismo día en que Ocema pasó por Ipika en forma de temblor. Ellas nos cantaron y yo agradecí inmensamente haber acompañado a mis compañeros del Campamento Pazando aquel marzo de 2015, una experiencia de trabajo impulsada por la Dirección de Identidad y Misión UCAB que nos cambió la vida. Gracias infinitas a mi querido fray Nelson Sandoval y a los niños y niñas de la misión.

Haz click para leer el reportaje completo: Excursiones misioneras: Los Ángeles del Tukuko.

jueves, 24 de septiembre de 2015

La hermana Zaida Pérez

La hermana Zaida Pérez tiene 10 años viviendo en Kavanayén, una comunidad al sur del estado Bolívar donde viven los indígenas de la etnia pemón. Trabaja en el internado de las niñas y apoya como docente en la escuela de la comunidad. Ahí está junto a un sacerdote capuchino y tres hermanas franciscanas más. El 7 de septiembre estuvo en el Centro Gumilla y el padre Trigo me la presentó.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Guayabo de una montañista

Nunca me han gustado los parques de diversiones. Las atracciones me parecen máquinas de torturas y simplemente les tengo pavor. Me he montado, si, solo por masoquista. A otra cosa que siempre le he tenido pánico es a las máquinas de resonancia magnética. Sobre todo por la claustrofobia que pueden generar. No en vano a más de uno lo tienen que sedar para meterlo en esa especie de túnel del tiempo. Bien, a principios de mes me tocó a mí y lo primero que pregunté fue si me meterían completa. Afortunadamente quedé libre de los hombros para arriba. Pero eso solo me calmó unos segundos, porque cuando aquella cosa comenzó a hacer esos ruidos galácticos toda la tensión se acumuló en mis manos que sujetaban un dispositivo que debía presionar si me sucedía algo. Definitivamente tampoco podría ir a la Luna. No entiendo cómo te dicen que no te muevas si el cuarto es un congelador. Fueron ocho minutos en los que solo pensaba en dos palabras que alguien unió para mí: desgarre, meniscos. Transcurrieron algunos días y los resultados de la resonancia indicaron otro diagnóstico y aprendí dos palabras más: condromalacia patelar.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mis 29 con el Mar Caribe

Una carretera zigzagueante nos trajo hasta a ti. Pensaba en todas las veces en que había preferido los senderos de tierra, los verdes de selva nublada, los azules con brochazos naranjas y las nubes atrevidas tapando cuanto pico quería fotografiar. Hoy, en cambio, una fuerza magnética me hacía salir de mi montaña para lanzarme en tus brazos. Pude hacerlo a medias, porque cientos de verdes me llevaron hasta a usted Mar Caribe y recibí estos 29, soleados, arenosos y con sabor a pescado y tostones. Lo hice porque quería sumergir mi espíritu así fuese unos minutos en sus sales, porque quería que la brisa, siempre indiscreta, me susurrara sus secretos al oído, porque quería que mis pies se hundieran en su arena tibia y mi rodilla descansara. Y disculpe mi atrevimiento señor Mar Caribe, es que también vine porque me dijeron que #ElCaribeTeLoDa, y yo quería pedirle una cosa. Ya usted sabe que lo mío son los cerros y el monte, pero también sabe que tiene un efecto en mí que no logro descifrar. Y bueno me entusiasmé enormemente porque resulta que no conocía este rinconcito de su mar.

jueves, 27 de agosto de 2015

Wish List 2015-2016: Para mis 29

Si reviso mi Wish List 2014-2015:Para mis 28 resulta ser que algunos de mis deseos se cumplieron y en otros me excedí porque actualmente necesitaría más de los bolívares que pensé en aquel momento para hacerlos realidad. Si profundizo más me doy cuenta que buena parte de los destinos que no pude visitar fueron sustituidos por los paisajes y personas que Dios tenía dispuestos para mí. Aún quedan cumbres por escalar y, aunque algunas sean más inclinadas que otras, a dos días de mi cumple solo puedo depurar mi lista de deseos: tachar los que ya cumplí, cumplir los que me quedan, y sustituir algunos de los ya escritos porque definitivamente en un año todos cambiamos. Solo quiero mantener la misma petición: Gracias Dios por este año más de vida que viene y permite que viva cada día con su propio afán, porque sé que tienes grandes cosas para mí y que no hay prueba que me coloques que no pueda superar y me haga feliz.