Mostrando entradas con la etiqueta maya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maya. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de noviembre de 2020

Iximché


La hierba fría, el cielo de agosto, el olor a cenizas me asegura que sigo aquí, pero que retrocedí a 1470. Estoy en la capital del reino de Kaqchikel: Iximché.

Alzo la vista y me encuentro con los templos piramidales y los campos de juego de pelota mesoamericanos. Sigo en medio de estas costras antiguas, rodeada de montañas, lejos de mi vida o acaso en ella.

Al fondo una pareja anciana de indígenas maya permanece al pie de una de las pirámides. Hacen un ritual, colocan velitas, dulces, pétalos de flores, caramelos. Observo en silencio hasta que siento que los incómodo y me alejo mirando las ofrendas convertirse lentamente en tibias cenizas. El humo se une al viento. Vuela la alegría de una promesa.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Rafaela (II)




Recordar vuelve el tiempo sagrado.
Kux loq´olaj ri qíj rumal ri na´tajisanem
(Rosa Chávez)

En septiembre te me moriste 30 veces, te enterré 30 veces. Los 18 años que viví contigo me atravesaron como relámpagos, segundos luminosos en medio de la oscuridad, pero yo me siento trueno y susto. Estoy triste. Un sueño me lo dijo y me volvió a enlutar. Ahora cualquier despedida es una excusa para llorar: el feminicidio de Mayell; un supuesto felino que se extinguió, aunque no me gusten los felinos; el párrafo suprimido del artículo porque si no arriesgo a la gente; el cabello que se sigue cayendo; otro pedazo de piel que dejé en las raíces de los árboles mientras corría; mi hermano diciendo “que mala suerte tenemos”; las veces que dijiste que querías viajar a ver a tus hermanos y nunca pudiste.

Ahora tengo una borrachera de pérdidas.